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domingo, 8 de diciembre de 2013

El tren detenido

En una tarde otoñal, donde las hojas poco a poco descienden de los árboles, y crean desde la lejanía ese bello color respectivo, irrepetible y característico del otoño, se encuentra viajando Charles Chaplin en un vagón de tren de Londres a Manchester donde lo esperan para empezar a dialogar sobre una nueva película que tiene en mente realizar. En el transcurso de este viaje, Chaplin, deslumbrado y ensimismado ante la belleza del paisaje, no sintió la presencia de un anciano y su nieto que llegaron y se sentaron en el mismo vagón donde él se encontraba, El anciano, al que llamaremos William, al llegar al recinto reconoció enseguida a la gran eminencia que tenían como acompañante de viaje, el joven nieto de William, tuvo una vaga idea sobre quien se trataba, pero no sintió la misma conmoción que siento su abuelo.

Por alguna extraña razón en medio del camino el tren se detuvo, no podía seguir, puesto que hubo una daño severo en unos de los rieles y era altamente peligroso y riesgoso continuar, entonces mientras se hacían las reparaciones respectivas, todo el tren tuvo que esperar pacientemente las horas que fueran necesarias para poder continuar con el viaje. William sintió que era la oportunidad perfecta para hablarle a ese personaje que tanto admiraba, ya que quiso hacerlo desde que entró, pero como buen inglés que era calmó su deseo con el fin de no ser imprudente e interrumpir con el estado de paz de Chaplin. Antes de romper el hielo, William meditó unos instantes sobre cuál sería la mejor forma de poder hablar con él, sin incomodarlo o llegar a ser una molestia. Después de divagar al respecto, decidió aprovechar a su nieto para lograr su cometido, Así que lo cogió de la mano y fue ante Charles, y dijo; “ Buenas tardes, distinguido maestro Charles Chaplin, debido a la situación en la que nos encontramos, he empezado a charlar con mi nieto sobre cine, pero ha llegado al punto que mis conocimientos sobre el mismo han llegado a su fin, sin el ánimo de molestarle, quisiera saber si usted podría hablarle un poco al respecto a mi nieto, Richard! Saluda al maestro” Chaplin lo miró contemplativo y luego observo detenidamente el semblante del infante, y muy cordialmente accedió a hablar con ellos, “por favor, siéntense al frente mío para poder hablar mejor”- Dijo, ambos se sentaron, con el deseo de aprender del maestro.

Chaplin preguntó: “Que deseas saber sobre el cine?”
Richard respondió; “Pues como empezó y como llegó a ser lo que es hoy día” Chaplin soltó una leve sonrisa, y empezó a decir; “bueno para empezar a hablarte de eso debemos trasladarnos a Francia, donde los hermanos Lumiere, los cuales eran fotógrafos y pues fueron los pioneros en usar esa cámara para capturar un video, que es la que hoy conocemos como la primera “película” realizada en la historia del cine, aunque en realidad fue un corto de unos minutos en la cual se registró la salida de los trabajadores de su misma empresa, luego siguieron experimentando con sus cámaras y probaron de diferentes maneras, luego el ilusionista George Mélies siguió experimentando con cámaras y empezó a inventar y utilizar los primeros efectos especiales con la película “Le Voyage Dans la lune” pero sin utilizar movimientos de cámara o modificación en los planos, fueron muchas la películas que se hicieron bajo esos parámetros. Luego llegó E.S. Porte con su “Asalto y robo al tren” en el cual empieza a utilizar movimientos de cámara y algunas secuencias de plano, y empezó a ejercerse todo tipo de ideas innovadoras tanto en nuestra Europa como en América del norte, que pues absorbió estos experimentos y empezaron a hacer de las suyas…” fascinado por el relato el pequeño Richard le pregunta; y ¿cómo llegaste tú a hacer películas? Chaplin soltó un pequeña sonrisa y dijo:” el mundo esperaba por mí, era mi deber como ser humano, hahaha!.. Pero al comienzo yo no fui actor ni nada de lo que soy hoy día, era muchas cosas, entre esas soplador de vidrios, vendedor callejero, y demás, solo después de muchas vueltas en mi vida empecé a crear personajes y a participar en obras… y bueno lo demás creo que tu abuelo puede comentártelo, puesto que actualmente ellos saben más de mi vida que yo, (en tono sarcástico) … de repente sintieron que el tren empezó de nuevo a andar y ambos entendieron que estaban próximos a separarse y no vivir de nuevo esa reunión, así que el anciano William, después de darle las gracias a Chaplin por tomarse el tiempo de hablarle un poco sobre cine a su nieto, le hizo una última petición al maestro, la cual fue que aconsejara a su nieto sobre la vida y su futuro, Chaplin guardó silencio un par de minutos, y contemplando el horizonte y la belleza de los árboles aglomerados en el bosque respondió: “nadie puede decirte que hacer con tu vida, tú y solo tú sabrás cual es la razón para tu existencia, no podría decirte que te dediques al cine o a la física, pero sí puedo decirte que la vida es una sola, y al igual que los grandes que han dejado su huella en el cine y en el mundo, es solo cuestión de soñar y de creer que es posible, de escuchar tu interior, proyectarte y hacer todo lo posible por hacer lo que tu corazón dicte. Ahora si me disculpan debo alistarme para bajarme en la próxima estación.” Con un simple adiós desde la lejanía del tren William y su nieto Richard, despedían con gran afecto al maestro de maestros del cine, que tomo un poco de su tiempo para complacer a un anciano y alentar a un niño, Solo como Chaplin podría hacerlo.

- René Mazzilli

Una película con una sonrisa y quizá una lágrima

Cuando llegué a California en marzo de 1918, luego de un largo viaje desde Francia tras huir de los estragos de la guerra, no sospechaba como mi vida cambiaría en cuestión de semanas. Todo sucedió por un golpe de suerte. Me encontraba realizando mis esculturas a pleno medio día, que era como me ganaba la vida, cuando de repente un señor con un fuerte acento inglés y una gran sonrisa se me acerca a preguntar por el precio de una de mis creaciones. Pude entenderlo muy bien porque mi padre era inglés y aprendí hablar el idioma de esa manera. Me preguntó si podía hacer una escultura de un niño junto a su padre me lo dijo en un tono muy triste le pregunte porque estaba así y solo me dijo que tranquilo solo es por mi h… y no me dijo mas nada. Luego después de un rato de silencio le pregunté a su vez cuánto estaba dispuesto a pagar por ello. Al principio no dio respuesta pero luego dijo que estaría dispuesto a darme lo que le pidiera. Así que a la semana siguiente cuando vino por su escultura, aparte de obtener una buena suma de dinero, Chaplin quedó tan inquieto con mi obra que me ofreció ser parte del grupo de asistencia de Arte, en el rodaje de su nueva película “The Kid”.

La película se empezó a rodar dos semanas después de la entrega de la escultura, me presentó con el Director de Arte y los asistentes. Sentí un ambiente muy tranquilo pero a la vez de exigencia ante el producto final. Los integrantes de equipo de rodaje comentaban que él era muy dedicado a su obra y quería que todo saliera a la perfección. Y así fue. El rodaje inició en 1919 y duró aproximadamente 18 meses. Lo más extraño era, que los actores y el grupo de producción obedecía órdenes de Chaplin pero no sabía muy bien cómo iba a terminar la historia o su hilo conductor. Incluso la First National Company, quien patrocinaba la filmación, se dio cuenta de esto y fueron a verificar la realización de la obra y su retraso, y como no vieron nada en concreto fue suspendida para que Chaplin realizara otra película, pero como no funcionó muy bien, la compañía cinematográfica finalmente autorizó reiniciar el rodaje del filme.

Como les decía, Chaplin era un director muy perfeccionista, así que sin importar que yo ejerciera un cargo menor, el trabajo de asistencia fue muy duro. No podía haber el más mínimo error, ya sea de los actores o de la producción. Siempre se trabajaba en las locaciones dos o tres día antes que fueran a rodar en aquel lugar. Algunos elementos de arte no fueron difíciles de conseguir, ya que no se hicieron grandes gastos en decoración, vestuario y montaje, puesto que Chaplin quería reflejar primero, lo que sucedía en Inglaterra de inicios del siglo XX, en donde la diferencia de clases era notable, segundo, la crueldad de los trabajadores sociales de la época y tercero, lo difícil que puede resultar la vida para alguien de pocos recursos. Así que se buscó un vestuario que mostrara el contraste de los personajes de la historia.

Sin embargo, recuerdo mucho lo complejo que fue conseguir los elementos de cocina. Al principio los compramos nuevos y les realizamos unos acabados para que pareciesen viejos y usados, pero a Chaplin no le agradó de a mucho. Cosa que me parecía muy pretencioso de su parte, pero el resto del equipo que ya había trabajado con él, no se atrevía a contradecirlo en alguna cosa. De manera que ir a un barrio de clase baja y comprar los utensilios y losas usados a una anciana que se alegró mucho al recibir dinero de lo que ya no podía tener algún valor para alguien. De esa forma Chaplin le pareció que eran los más indicados y ajustados a la realidad de la película.

La señora se le salía las lágrimas a saber que sus cosas donde nadie creí que tenía valor, alguien si lo veía, Charlie tenía ese don de ver eso que muchos no ven.